dijous, 19 de novembre de 2015

Andalucía, tierra de emprendimiento social

Tras un año de cálidos y apasionantes viajes a Sevilla, desde Tandem Social hemos querido aportar nuestro grano de arena a la difusión del Programa de Emprendimiento Social para ONG de Andalucía, que hemos promovido y coordinado en alianza con Acción Contra el Hambre. Enmarcado en la Jornada de presentación de las empresas sociales generadas en el programa -que tuvo lugar el pasado 4 de noviembre en el edificio CREA de Sevilla- este artículo es nuestro agradecimiento a todas las personas que nos han acompañado durante el último año en esta aventura y a las que nos ha unido nuestra obsesión por la transformación social. Esperamos poder seguir trabajando y disfrutando a vuestro lado en el futuro.


El emprendimiento social como herramienta para la transformación social
Las cuerdas del Estado del Bienestar se han tensado en los últimos años. Las necesidades sociales tradicionales se han agravado y nuevas necesidades han emergido, explicitando de este modo la importancia de crear nuevos instrumentos que aporten soluciones a estas problemáticas. El emprendimiento social representa, en este sentido, uno de los modelos sostenibles que deben contribuir a destensar estas cuerdas y, aún más, está siendo señalado como una forma distinta de hacer empresa que se concibe como una palanca para incrementar el impacto social de las entidades del Tercer Sector.
La idea de resolver una necesidad social a través de un negocio sostenible está permeabilizando el ecosistema del sector como una estrategia para complementar otras acciones más tradicionales y, por lo tanto, maximizar el impacto social. Este ha sido el eje transversal del Programa de Emprendimiento Social para ONG de Andalucía, promovido y coordinado a través de una alianza entre Acción Contra el Hambre y Tandem Social y co-finanzado por el Fondo Social Europeo. La primera edición del Programa de Emprendimiento Social para ONG de Andalucía –concebida como prueba piloto- se ha realizado en Andalucía entre diciembre de 2014 y octubre de 2015, ha contado con la participación de 17 entidades sociales del territorio y ha concluido con la creación de 14 empresas sociales. Con el objeto de presentar y poner en valor la capacidad de estas empresas para transformar la sociedad, se realizó la Jornada “La empresa social en Andalucía: presentación de los negocios sociales creados en el Programa de Emprendimiento social para ONG de Andalucía” el pasado 4 de noviembre en el Edificio CREA de Sevilla. La Jornada contó con la asistencia de más de 200 personas de perfiles muy diversos pero con un elemento en común: el compromiso con la transformación social.
La sesión inaugural de la Jornada, donde participaron Luis González (Director de Acción Social en España y Cooperación Descentralizada de Acción Contra el Hambre), Marisa Herrera (representante de la Unidad Administradora del Fondo Social Europeo del Ministerio de Empleo y Seguridad Social) y Juan Espadas (Alcalde de Sevilla), fue una puesta en valor de la importancia de la alianza de distintos actores en pro del emprendimiento social.
En esta sesión de inauguración se remarcó que las empresas sociales creadas en el marco del programa “son proyectos que nacen de organizaciones sociales locales de Andalucía que han detectado necesidades en sus barrios, distritos… y que, por tanto, buscan mejorar la vida del vecino, de quien se tiene más cerca” y que “el impacto social de estas empresas no tiene límite en el tiempo. En algunas ya se ve en el corto plazo, por los empleos creados y el beneficio en ciertos colectivos. En otros se verá a largo plazo, de ahí la importancia de acompañar a estas empresas más allá del momento de su lanzamiento”.
Además, se destacó que “la economía social debe ser el apoyo de nuestro modelo productivo en otros ámbitos y una respuesta a problemas no resueltos como el desempleo y la redistribución de la pobreza” así como que “la empresa social debe contribuir a crear una Sevilla más justa y solidaria”.
Siendo España el tercer país de la Unión Europea con mayor número de empresas sociales (unas 200.000) y representando la economía social el 10% del PIB europeo, se fomentó el concepto de empresa social como elemento clave para salir de la crisis transformando la sociedad.

El Programa de Emprendimiento Social para ONG de Andalucía
El concepto de empresa social –aquella organización que nace a partir de la detección de una necesidad social y que, a través de una actividad económica de venta de productos y/o servicios, consigue maximizar el impacto social que dé respuesta a esa necesidad- es el eje sobre el cual ha girado el programa.
Más concretamente, el programa se marcó los objetivos de ampliar la capacidad de respuesta de las entidades sociales ante los retos actuales en materia de exclusión social y pobreza, mejorar su sostenibilidad económica y capacitarlas para que desarrollen proyectos en una aventura a la que llamamos “emprendimiento social”.
Esta aventura empezó con la identificación de necesidades sociales y se fue desarrollando a través de la generación de ideas de negocio, la construcción de modelos de negocio y el desarrollo del Plan de negocio y ha desembarcado en la creación de 14 empresas sociales que esperan crear 58 puestos de trabajo en el medio plazo. Una aventura por la transformación social que, aunque pueda parecer utópica, es cada vez más una realidad gracias a los esfuerzos de todos los actores y a programas como el desarrollado este último año en Andalucía. Y es que tal y como dijo Eduardo Galeano: “La utopía está en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. ¿Entonces, para qué sirve la utopía? Para eso, sirve para caminar”.
Además, en la explicación del programa se hizo hincapié en que “más programas como estos son necesarios”, “necesitamos incorporar nuevos actores en el ecosistema” y en que, pese a los éxitos logrados, “aún nos queda mucho por hacer y, sobretodo, por disfrutar”.

El impacto social a través de proyectos de emprendimiento: distintos caminos para un mismo destino
La juventud forma uno de los colectivos que más han sufrido en los últimos años. El problema más grave que afronta este colectivo es el de la falta de herramientas para poder desarrollar sus proyectos de vida. Por este motivo, la Jornada reunió en una mesa de debate a las empresas sociales creadas en el programa que tienen un mismo objetivo: el de ofrecer los medios para que estas jóvenes puedan ser quienes quieran ser.
En la mesa se pretendió reflejar cómo se puede dar respuesta a una misma necesidad social en un determinado colectivo a través de distintas actividades económicas con el objetivo último de fomentar la empresa social como una herramienta más a la hora de conseguir el impacto social.
En este sentido, se presentó el Rocódromo Acuarela (http://acuareladebarrios.org), que ofrece deportes de aventura, ludoteca y formación para conseguir la integración social de jóvenes. En la misma línea trabaja R.I.E. (www.asociacionanimavitae.com), que cuenta con un centro de deporte social, educativo y de ocio y cuyo impacto social es la regeneración y dinamización de espacios públicos para el empleo inclusivo de jóvenes.
Por otro lado, se explicó el caso de La Dolce Vita (www.airempleo.org), la empresa social que promueve la inserción socio-laboral de jóvenes a través de la promoción y gestión de pisos compartidos para las personas de la tercera edad. Por último, la empresa social Kon Estilo (www.facebook.com/Kon_estilo) refleja la variedad de estas actividades económicas. Ubicada en el Campus Universitario de Huelva, este centro de estilo ofrece servicios de peluquería creativa y estética en el propio salón y a domicilio con la inserción socio-laboral de jóvenes como objetivo último.
Esta primera mesa de debate puso de relieve la búsqueda constante de maximizar el impacto social de estas empresas que conforma uno de los elementos que caracterizan el emprendimiento social: la obsesión por el impacto. El impacto social puede encontrase tanto en el “qué hacemos” como en el “cómo lo hacemos” y nuestro modelo de negocio incrementará su capacidad transformadora si hacemos todo lo posible por conseguir el impacto en las dos dimensiones. Tal y como se destacó en la mesa: “queremos tener impacto en toda la cadena de valor” y esta obsesión ha sido imprescindible durante todo el programa.

Las claves del éxito del emprendimiento social: de la teoría a la práctica
Todas las empresas sociales creadas en el programa son capaces de aportar elementos de éxito del emprendimiento social. Aún así, en la segunda mesa de debate participaron aquellas que, por sus distintas experiencias concretas, pueden reflejar una idea transversal de lo que son las buenas prácticas del emprendimiento social. La segunda mesa pretendió arrojar luz sobre aquellos factores que se consideran claves del emprendimiento social a partir de las experiencias prácticas de las empresas sociales a nivel de financiación, alianzas, comercialización o gobernanza con el objetivo último de servir de inspiración a aquellas personas que están emprendiendo o que se están planteando iniciar esta aventura.
Cinco empresas sociales participaron en la mesa: Aminnova Tech (www.amsa.org), que emplea a personas con síndrome de Asperger y TEA para ofrecer servicios de consultoría y formación en gestión documental y servicios auxiliares y que consigue transformar lo que pueden parecer discapacidades en ventajas competitivas; Arte Vacie (www.ascceres.org), que produce y comercializa complementos a través de la artesanía y el reciclado que elaboran las mujeres del Asentamiento Chabolista de El Vacie en Sevilla; Yellow House (http://yellow.club-house.es), una empresa social promovida por personas con problemas de salud mental y que sirve como incubadora para que estas personas desarrollen sus proyectos artísticos; la empresa social de helicicultura promovida por la Asociación Entre Amigos (www.asociacionentreamigos.com), que cría y comercializa caracoles ecológicos con el objetivo de garantizar un empleo digno a personas del Polígono Sur de Sevilla; y el vino ecológico Le Vin Violette (www.facebook.com/Le-Vin-Violette), que distribuye la cooperativa de Mujeres Libres con la finalidad de empoderar a las mujeres y luchar contra la violencia de género.
Tras un intenso debate, se llegó a un consenso acerca de las claves del éxito del emprendimiento social en base a las distintas experiencias de estas empresas:
1. La importancia de conocer muy bien la necesidad social y el colectivo que tiene esta necesidad para poder así crear el modelo de negocio partiendo de sus características concretas
2. La importancia de las alianzas, tanto dentro del tercer sector como con otros sectores
3. La importancia de crear un producto enfocado al mercado y de implicar al cliente en el proceso transformador
4. La importancia de recibir apoyo y acompañamiento de personas expertas, sobretodo a nivel económico y financiero pero también a nivel de impacto social
5. La importancia de la satisfacción del consumidor con el producto o servicio, más allá de su valor social
6. El equilibrio entre el impacto social y la sostenibilidad económica de la empresa social
7. La concepción del emprendimiento como un acto colectivo y no individual


El emprendimiento social como palanca para incrementar el impacto de las entidades sociales
La primera de las claves del éxito del emprendimiento social mencionadas anteriormente es el conocimiento de las necesidades sociales y de las problemáticas que éstas generan. En este sentido, las entidades sociales tienen un gran potencial de emprendimiento ya que, ¿quién mejor que ellas conoce las necesidades sociales de sus zonas de actuación?
En la tercera mesa de debate de la jornada se pretendió reflejar cómo el emprendimiento social puede suponer una palanca que puede complementar a las acciones más tradicionales de las entidades sociales consiguiendo un impacto social más autónomo, estratégico y sostenible. Independientemente del colectivo, del ámbito geográfico de actuación y del tamaño, las entidades sociales que han participado en el programa han podido experimentar los efectos de esta palanca en primera persona.
En primer lugar, se explicó el caso de AIDEI Más Social (www.aidei.es), empresa social promovida por la Asociación Arrabal que ofrece servicios de consultoría ética especializada en Proyectos de voluntariado corporativo y Campañas de acción social que inciden en la mejora del clima laboral y productividad de empresas e instituciones. También participó la empresa social Sembrando Esperanzas, que es promovida por Cáritas Diocesana de Granada (www.caritasgranada.org) y emplea a personas en riesgo de exclusión social para producir y comercializar productos hortícolas de temporada. En el caso de la Asociación INTEGRA2 (www.integra-2.eu), el conocimiento de las necesidades sociales de las Alpujarras les ha permitido crear un servicio integral para personas mayores en esta zona con un gran potencial tanto a nivel de impacto social como de sostenibilidad. Otra de las empresas sociales presentadas fue Social Rompe, impulsada por la Asociación Rompe tus cadenas (www.rompetuscadenas.es) que lucha por la integración socio-laboral de personas que han pasado por procesos de drogodependencia y lo hace a través de la oferta de servicios de limpieza ecológica y del reparto social de productos de la tierra. Por último, se explicó el caso de la Fundación Sevilla Acoge (www.sevillaacoge.org), que ha creado una empresa social de turismo responsable, equitativo y sostenible en Marruecos para conseguir un impacto a nivel de mediación intercultural y acción comunitaria.
Más allá de las experiencias de cada una de estas empresas, lo que reflejaron es que el emprendimiento social es un reto con un gran potencial para las entidades sociales ya que exige ampliar el foco, permite diversificar fuentes de financiación e implica pasar de una postura reactiva a una proactiva.

El futuro del emprendimiento social
Una vez presentadas las empresas sociales que han nacido en el programa y que son una gran muestra de la situación actual del emprendimiento social, la pregunta es obligada: ¿cuál es el futuro del emprendimiento social?
Para abordar esta cuestión la jornada contó con la participación de Maravillas Rojo, una persona referente en el sector con una larga trayectoria dedicada al desarrollo del emprendimiento social. En una conferencia inspiradora, se comenzó haciendo hincapié en que las personas podemos aprender a emprender y en que los proyectos que están bien acompañados tienen el doble de éxito que el resto. También se remarcó el concepto de empresa social tanto de forma teórica -incidiendo, por ejemplo, en que la empresa social debe crear una cadena de valor con valores- como de forma práctica a través de los ejemplos de La Fageda (www.fageda.com/es), L’Auró (www.auronatura.org) i 2147 mans (www.2147mans.coop/es), entre otros. A continuación, se destacó que la sociedad actual necesita empresas con alma y que la empresa social se erige como una manera de crear riqueza que reconstruya el sistema de valores que la crisis ha destruido. Por último, se mencionaron dos consejos para el desarrollo futuro del emprendimiento social:
1. Las empresas sociales deben tener siempre presente qué hacen, por qué lo hacen y para qué lo hacen y la respuesta a esta última pregunta debe ser clara: para tener un impacto social positivo y medible
2. El potencial del emprendimiento social es mucho mayor si éste se concibe como un acto colectivo y no individual
En el discurso de clausura de la Jornada, que contó además con la participación del Director de Economía Social y Autónomos de la Junta de Andalucía, José Roales, se aportaron más visiones acerca del desarrollo del emprendimiento social en los próximos años y todos los actores participantes coincidieron en que la empresa social jugará un papel muy importante en un futuro próximo.

Los próximos años serán decisivos para el desarrollo del emprendimiento social y si queremos fortalecer aún más este ecosistema que se ha generado en los últimos años, tenemos que conseguir que se incorporen nuevos actores. En la Jornada realizada el pasado 4 de noviembre en Sevilla se pretendió no sólo reflejar las experiencias de emprendimiento social que se han generado en el sí del programa, sino también crear este sentimiento de pertenencia a este ecosistema.
Los equipos de las entidades que han participado en el programa –y que ya forman parte del ecosistema al que nos referimos- destacaron que en el último año han mejorado técnicamente y también humanamente, han aprendido a perder el miedo y a creer en su proyecto y, en definitiva, se han empoderado. Desde Tandem Social les queremos dar la enhorabuena y a la vez comunicarles que han conseguido mucho, pero esto es solo el principio de una gran aventura. Porque la empresa del futuro, será social o no será.